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Danburita

Danburita

Yacimientos Principales

México (San Luis Potosí, fuente principal de gemas), Japón, Rusia, Birmania (Myanmar) y Estados Unidos.

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Descripción y Características

La danburita es un silicato de calcio y boro que se forma principalmente en rocas metamórficas de contacto y en filones hidrotermales. Aunque su estructura cristalina es ortorrómbica, sus cristales prismáticos terminados en forma de cuña guardan un parecido visual asombroso con el topacio, aunque se distinguen de este por su exfoliación y composición química. Fue descubierta originalmente en 1839 en Danbury, Connecticut (EE. UU.), lugar que le da su nombre. Es una piedra de gran transparencia y brillo que, en sus ejemplares más puros, es incolora, aunque también puede presentar tonalidades amarillentas o rosadas muy sutiles. Es muy apreciada en joyería de autor y por coleccionistas debido a su excelente claridad y dispersión de la luz.
Fórmula Química $$CaB₂(SiO₄)₂$$
LustreVítreo graso
RayaBlanca
FracturaSubconcoidea a irregular
ExfoliaciónMuy pobre o nula
Dureza7-7,5 Mohs
SistemaOrtorrómbico

¿Sabías que...?

A pesar de su belleza y de tener una dureza considerable para la joyería, la danburita no es muy conocida por el gran público, permaneciendo como un "secreto" entre gemólogos. Los cristales de Danbury (el yacimiento original) hoy en día son piezas de museo, ya que la mina quedó sepultada bajo el crecimiento urbano de la ciudad. Una característica curiosa es que algunos ejemplares de danburita pueden presentar una fuerte termoluminiscencia, emitiendo una luz azulada cuando se calientan suavemente.

Propiedades New-Age

La danburita es una piedra de altísima vibración que actúa directamente sobre el chakra coronario, abriéndolo y conectándolo con el chakra del corazón. Se la conoce como una piedra de "lucidez espiritual" que facilita la comunicación con los reinos angélicos y la guía superior. Es una herramienta poderosa para la meditación profunda, ya que calma la mente y permite que la luz espiritual penetre en el cuerpo físico. Ayuda a liberar el pasado y a sanar heridas kármicas, aportando una sensación de paz profunda y serenidad. Es ideal para procesos de cambio importantes, ya que suaviza el camino y ayuda a actuar desde el amor desinteresado y la comprensión.